Wifi II. El Regreso
01 oct 2005
Podía haber dado la buena noticia esta tarde. Pero quería hacerlo bien, de madrugada, en mi camita,
bajo la manta, con mi música, mi ventana, mi desorden, mis paredes azules. Como antes. Es como si mi casa hubiera vuelto a su sitio después de haberme abandonado durante meses. Mi pequeño cuarto vuelve a ser lo que era. Vuelvo a surcar los mares entre sábanas amarillas y olor a sopa de puechero.
Creí que nunca más volvería a decir esto, al menos antes de una mudanza (o un exilio).
Por fin se ha hecho real. Parece increíble pero….
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ TENGO CONEXIÓN!!!!!!!!!!!!!
En realidad funciona desde anoche, cuando David vino a mi casa por cuarta vez para arreglar el
último estropicio de la conspiración anti-wifi que sufría estoicamente (a veces, otras me daban ataques, los que han visto mi cuarto los últimos días, saben de lo que hablo).
A este congreso del que habla Sombra tendría que ir yo para contar mi experiencia, exponer lo común que es y proponer
que los Ayuntamientos pongan a 4 o 5 como David por barrio mientras se va solucionando la situación general. La comunidad ganaría en salud.
Podía haber dado la buena noticia esta tarde. Pero quería hacerlo bien, de madrugada, en mi camita,
bajo la manta, con mi música, mi ventana, mi desorden, mis paredes azules. Como antes. Es como si mi casa hubiera vuelto a su sitio después de haberme abandonado durante meses. Mi pequeño cuarto vuelve a ser lo que era. Vuelvo a surcar los mares entre sábanas amarillas y olor a sopa de puchero.
Qué guay, Mary, ya podemos hacer wifi-party en tu casita.