Budapest
15 jun 2005
Impresionante fin de semana, un río que te habla, lleno de sangre y lágrimas, de sol y sueños; palacios, bosques, castillos, templos y baños turcos; imperio y realismo socialista; risas y enormes ojeras; recuerdos, encuentros y magia.
Impresionante fin de semana en Budapest (y me lo quería perder) un río que te habla, lleno de sangre y lágrimas, de sol y sueños; palacios, bosques, castillos, templos y baños turcos; imperio y realismo socialista; risas y enormes ojeras; recuerdos, encuentros y magia.
Si veis las fotos parece que estuvimos una semana, si me preguntais ahora os diría que fueron segundos.
Me caigo de sueño, pero esto no acaba aquí, tengo sensaciones y fotos para aburrir. Pero ahora quiero bañarme un poco en ciberpunk, que puede resultar como el Géllert, cambios de temperatura, placer, sorpresas, bajadas de tensión, el calor en el frío y la mezcla de culturas… espero no asustarme
que aún no me he bajado de la nube ni para leer el periódico.
Las ojeras pasan (y si hace falta las gafas de sol), los recuerdos, esas etiquetas de viaje en el baúl del alma, esos, permanecen para siempre. Espero volver algún dia.